En 2021 descubrí el buceo y desde entonces se ha convertido en una pequeña obsesión, intentando ir a bucear en cada viaje que hago. Me parece fascinante poder observar la vida que hay bajo el mar.
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¿Dónde empezó todo?
Todo empezó en México, en 2019, cuando hice snorkel para ver tiburones ballena. A mi, que me da miedo el mar abierto, allí que me fui a superar mis miedos (sí, estaba acojonada, pero después de quitarme el miedo de encima, admito que disfruté como una niña pequeña).
Después nos fuimos a hacer snorkel a una zona de corales cerca de Isla Mujeres, y tras vivir estos dos momentos, me quedé fascinada por la vida marina.
Fue aquí cuando quise saber más, saber más de la vida que hay en el mar, de querer ir más al fondo y no quedarme solo en la superficie. Fue cuando empecé a investigar sobre el buceo.
Primero hice el bautismo, porque pensé que estando bajo el agua, aunque pudiese respirar, me agobiaría… pero todo lo contrario, estar bajo el agua me daba mucha paz. Pude comprobar que estar rodeada de agua por todos lados no era tan agobiante. Generalmente entra mucha luz, si el fondo marino no está muy revuelto, y no parece que se esté a tanta profundidad. Así que decidí sacarme el curso Open Water, porque para poder bucear tienes que estar certificado.
Admito que al principio del curso estaba nerviosa… viendo la teoría demasiadas cosas podían salir mal: sobreexpansión pulmonar, narcosis, etc., síntomas graves si no se hacen las cosas bien. Obviamente, esto es como conducir, que si se hacen las cosas mal puede haber consecuencias graves. Pues una vez más, tras las primeras clases prácticas, todos los nervios se fueron.
Una vez entendido cómo funciona el equipo y qué hay que hacer bajo el agua, solo quedaba disfrutar del mundo marino.
¿Y por qué te cuento todo esto? Porque creo que bucear aporta mucha paz mental. Para mi es como una especie de meditación, estás bajo el agua y solo piensas en ver la vida marina (y no quedarte sin aire, claro). Solo existís tú y los peces.
¡AVISO! ¡El buceo es adictivo!
La sensación de flotar es real, respirar bajo el agua se siente como un superpoder, pero lo mejor de todo es disfrutar de la vida marina, de todos los bichillos (peces, moluscos, gusanos marinos, crustáceos y un largo etc.).
Los beneficios del buceo
No solo recomiendo el buceo por conocer la vida marina, también lo recomiendo porque tiene muchos beneficios para la salud.
Es verdad que bucear es más “fácil” que nadar porque estás sumergido y el chaleco que lleva aire es lo que te hace flotar. Por lo tanto, moverse debajo del agua es menos costoso, eso no quiere decir que igualmente trabajes todo el cuerpo. Tienes que mantener una postura, no dejas de moverte para ver el entorno… por lo que acabas trabajando los músculos de una forma pasiva.
¿Te acabo de decir que para mi bucear es una especie de meditación verdad? Esto está conectado a la respiración. Buceando tienes que mantener una respiración fluida, relajada y consciente. Notarás que esto beneficia a tu sistema respiratorio, aumentando tu capacidad pulmonar. También es posible que según más bucees tu consumo de aire bajo el agua se retraiga un poco. A mi me pasó al principio, me movía mucho, estaba nerviosa, y esto hacía que mi consumo fuese altísimo. Conforme más inmersiones he hecho, he conseguido que la botella me dure un poco más.
Bucear cansa y da hambre. Creo que no soy la única que cuando termina de bucear está canina. Aunque te haya dicho que sea más “fácil” que nadar, no quita que siga siendo un deporte, y que el equipo no es ligero, por lo que tus calorías quemas y te cansas. ¿Quién no ha dormido de lujo después de un día de buceo? Bueno, quien dice dormir dice echarse una buena siesta también. Ejercicio y sueño reparador ¿se puede pedir más?
Pues se puede sí, bucear también ayuda a tus habilidades sociales 😂. Es un deporte que se puede hacer casi en cualquier lado, siempre que haya mar, claro, y que mucha gente disfruta. Te moverás por diferentes lugares para ver vida marina diferente y conocerás muchas personas dedicadas también a este deporte. Hablando en la lancha después de una inmersión o después comiendo todos juntos. Con la poquita experiencia que yo tengo buceando, tengo que decir que es de las pocas comunidades en las que siempre me encuentro gente maravillosa vaya a donde vaya.
Y lo mejor que te da el buceo es la desconexión con el día a día, conectarnos con el ahora y con lo que estás viviendo en ese momento. La sensación de flotar sin necesidad de ir al espacio, observar el comportamiento de la vida marina, cómo se forman y se mueven los bancos de peces, cómo son de curiosos y se acercan a ver qué eres, al igual que son asustadizos y se alejan rapidísimo como defensa.
Y si ver peces fascina, ver barcos hundidos ya ni te cuento. Ver una construcción tan grande, sumergida, llena de vida… 🤯 no hay palabras para expresar la sensación al ver eso. Fue como descubrir el Titanic, aunque obviamente, eso tiene que ser muchísimo más espectacular que un barco hundido cualquiera.
Estoy segura de que me dejo cosas sin contar, pero te haces una idea de lo bueno que puede ser el buceo. ¿Te animarías a probarlo? ¿O eres de los que ya están enganchados? 😜
Aquí abajo 👇 te dejo información sobre buceo por si te interesa.
Si tienes cualquier duda también me puedes escribir 😊
Por excelencia, el seguro que me recomiendan todos los buceadores y el que yo uso. Tiene diferentes modalidades según el tipo de buceador que seas, particular ocasional, técnico o centro de buceo.
Para aprender a bucear, y para avanzar en la vida de buceador, hay que formarse. SSI junto con PADI son las agencias de formación más conocidas. Dependerá del centro con el que te formes. Yo estoy certificada por SSI.
La recomendación que me hicieron al sacarme el OW fue que me comprase el ordenador de buceo y la máscara. ¿Adivinas de qué marca son? ¡Exacto! No es la única ni mucho menos, pero es de las que más me gusta.